¿Cómo se realiza?
Con ayuda de un anoscopio, el tejido hemorroidal interno se identifica y se coloca una pequeña banda por encima de la zona de mayor sensibilidad. El objetivo es que el tejido tratado se reduzca y forme una cicatriz que disminuya el prolapso.
¿Duele la ligadura?
Puede producir sensación de presión, urgencia o molestia. El dolor intenso no es lo esperado y puede indicar que la banda está demasiado baja o existe otra situación que requiere revisión.
Después del procedimiento
Se suelen recomendar heces blandas, buena hidratación y evitar pujo. Puede aparecer un pequeño sangrado cuando el tejido tratado se desprende. El sangrado abundante, fiebre, dificultad para orinar o dolor intenso requieren atención médica.
¿Cuántas sesiones se necesitan?
Depende del número y tamaño de los paquetes hemorroidales y de la respuesta al tratamiento. Algunas personas necesitan más de una sesión.
La ligadura se utiliza principalmente en hemorroides internas seleccionadas. Para conocer otras alternativas revisa los tratamientos para hemorroides y, cuando corresponde, la cirugía de hemorroides.
Preguntas frecuentes
Es un procedimiento ambulatorio y no equivale a una hemorroidectomía.
No. La ligadura se utiliza para determinadas hemorroides internas.
Contenido educativo basado en información pública de NIDDK/NIH, Mayo Clinic y guías de cirugía colorrectal. La indicación de tratamiento depende de la evaluación clínica.
